ACNC comenta la locura de "vanguardistas" por enmienda constitucional de Japón

Pyongyang, 6 de octubre (ACNC) -- Se torna cada día más imprudente la arraigada ambición militarista de los reaccionarios japoneses.

Recientemente, un partido opositor de Japón insistió abiertamente en consentir completamente el ejercicio del "derecho a la autodefensa colectiva" e inscribir el "derecho a la autodefensa" y la fundación del "ejército de defensa nacional" tras tachar la cláusula 2 del artículo 9 de la Constitución que estipula la "no posesión de las fuerzas de combate".

El Partido Conservador también urgió la enmienda constitucional que prohíbe la guerra, expresando que la enmienda es necesaria para defender a Japón que en los 80 años posbélicos ya ha indemnizado su "culpabilidad" por la guerra.

A la enmienda constitucional auspiciada por el Partido Democrático Liberal se suman a porfía los partidos conservadores menores, hecho que evidencia que se agrupan todas las fuerzas militaristas de Japón con la única meta de agresión a ultramar.

Como reconoce la sociedad internacional, el escenario político de Japón es el pandemónium fascista de los ultraderechistas colmados por la furia militarista.

El partido gobernante y los opositores de Japón se desgarran para sus propios intereses partidistas, pero se concuerdan para la única meta de convertir el país en el Estado capaz de cumplir la guerra.

Las fuerzas conservadoras ultraderechistas de los partidos opositores se ponen a la cabeza de la enmienda constitucional, ya que se fracasó la política fraccionaria del Partido Democrático Liberal que se desesperaba por la militarización de la sociedad actuando como "vanguardia" de la enmienda.

Históricamente, el Partido Democrático Liberal hizo todo lo posible por la modificación de la constitución determinándola como su "orientación principal".

Ya en septiembre del año pasado, el PDL inventó astutamente nuevo artículo para anotar la existencia de las "Fuerzas de Autodefensa" manteniendo la constitución vigente que estipula la "renuncia de guerra" y la "no posesión de las fuerzas de combate".

Y en el congreso partidista convocado en marzo del año en curso, decidió de nuevo realizar de antemano la enmienda constitucional.

Sin embargo, el PDL se convirtió en la minoría tras sufrir las derrotas sucesivas en la cámara de representantes y la de consejeros, mientras el premier Ishiba, que impulsaba el plan ambicioso de lograr sin falta la enmienda constitucional que no pudieron realizar sus predecesores, se vio obligado a expresar la voluntad de retirada por la presión de la población.

El arruinamiento del PDL ha dado la luz roja a las fuerzas conservadoras ultraderechistas que vinieron haciendo los esfuerzos fanáticos por resucitar el "gran imperio japonés" y realizar el viejo sueño de la "esfera de coprosperidad de la gran Asia Oriental".

Tan inquietados por la situación, los partidos políticos militaristas respaldan al PDL con malas entrañas de completar lo más pronto posible la conversión del país en el de guerra.

La realidad evidencia que no se cambian nunca el ambiente político y la naturaleza de Japón donde predominan el ultranacionalismo impregnado del chovinismo y la codicia de expansión a ultramar.

Se entenebrecerá la perspectiva de Japón debido a la locura de la "vanguardia" de la enmienda constitucional que pretende convertir a Japón en el país capaz de cumplir la guerra y agresión. -0-

www.kcna.kp (2025.10.06.)