Pyongyang, 31 de mayo (ACNC) -- En vísperas del Día Internacional de la Infancia, el pueblo coreano evoca las anécdotas referentes al amor del estimado camarada
Las anécdotas revolucionarias como "Huéspedes del banquete especial" hacen recordar la benevolencia del Secretario General quien visitó el Orfanato de Pyongyang con motivo del Día Internacional de la Infancia para bendecir a los niños e hizo ofrecer el día siguiente un banquete opíparo para los huérfanos.
Algunos episodios transmiten el mundo de amor del Secretario General quien hace a los huérfanos cortar con sus propias manos las cintas de inauguración de sus moradas y recibir un tratamiento analéptico en un hospital moderno.
La anécdota revolucionaria "Probando la leche en polvo de ensayo" se refiere a la noble abnegación del Secretario General quien tomó medidas especiales para preparar la leche en polvo que se suministrará a toda la población infantil del país y prestó atención primordial a asegurar su calidad.
Las otras tales como "Tres amigos incrustados en las medias infantiles" y "Lugar de juego acondicionado en el almacén" dejan conocer el cariño paternal del Secretario General quien desea que los niños coreanos crezcan en un ambiente excelente desde su infancia.
Entre los episodios se distingue el cuento sobre la visita del Secretario General al Jardín de la Infancia de Kyongsang donde presenció la función artística de los niños y tomó una foto de recuerdo con los párvulos.
Figuran también los relatos de que el Secretario General dio el nombre al hijo del matrimonio de pilotos y dejó su firma en la carta emitida por un niño de 5 años de edad.
En el regazo generoso del estimado padre, Mariscal