Pyongyang, 17 de enero (ACNC) -- El estimado camarada
Los funcionarios de las urbes mencionadas y los vecinos felicitaron a las longevas.
La anciana Kim, que experimentó la tristeza de la nación apátrida, pudo disfrutar de una vida digna y feliz después de la liberación de la patria y dedicó toda su vida a la educación de las generaciones venideras.
El Partido le otorgó altas condecoraciones del Estado y el título honorario y presentó a sus hijos como funcionarios fieles a la patria y pueblo.
La familia de Ri también vive felizmente en el regazo del partido madre.
Sus descendientes se afiliaron al Partido del Trabajo de Corea y se graduaron de los planteles universitarios.
Las quintañonas agradecieron al estimado Mariscal